Este viernes 14 de agosto fue un día de fe para nuestra comunidad. Catorce estudiantes y seis adultos recibieron el sacramento de la Confirmación de manos de Monseñor Alberto Lorenzelli, obispo auxiliar de Santiago, acompañado por el diácono permanente Julio Torres, en una celebración donde abundó la emoción y la alegría de un camino comunitario para una decisión tomada en libertad.
Durante casi dos años, y acompañados por la catequista Ana María Muñoz y la hermana Jovita Campos ss.cc., ambas del equipo de Pastoral, este grupo de jóvenes se transformó en una comunidad capaz de acompañarse en espacios que cuidaron cada experiencia y testimonio compartido. Esto tuvo su cierre en un hermoso retiro de dos días que los preparó para este día.
El grupo de adultos fue acompañado por Ana María Muñoz, quien logró cohesionar una pequeña comunidad que compartió una decisión tomada por diferentes motivos, pero con la misma convicción.
En su homilía, Monseñor Lorenzelli destacó que la confirmación no es una “graduación como cristiano, sino una decisión de fortalecer la amistad con Jesús”.
Al final de la eucaristía, cada confirmado recibió de manos de la hna. Jovita y Ana María la cruz de los Sagrados Corazones, signo del testimonio que asumen a la luz del carisma de la Congregación: contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios encarnado en Jesús.
Junto a los confirmados estuvieron sus padrinos y madrinas, familias, compañeros, las hermanas, el equipo directivo y quienes les acompañaron en este camino.
Gracias a los 14 jóvenes y los 6 adultos que dijeron “Aquí estoy, Señor”, y a todos quienes hicieron posible este día, especialmente al coro que animó la eucaristía con la música.
